Ya lo dijimos por ahí: si la historia me hace clic, le doy clic. La comparto.

Antes era el famoso boca a boca, hoy tenemos mil maneras de compartir algo que nos gusta, nos inspira, nos hace llorar, nos hacer reír o incluso nos llena de enojo. Hoy, cualquier historia puede volverse viral de la noche a la mañana, con el potencial que eso tiene de darnos a conocer, transmitir más y mejores mensajes y guiar la conversación con nuestro público objetivo.

Las buenas historias se quedan con nosotros, las integramos a nuestro intelecto, las recordamos y las traemos de vuelta. El potencial de ser compartida es el primer filtro por el que debe pasar una historia.

En la última década, universidades e investigadores de todos los ámbitos se han dado a la tarea de entender qué hace que una historia se viralice en el entorno de las redes sociales; qué emociones resultan disparadores para que alguien haga ese esperado clic y comparta un contenido. Además, se ha tratado de entender qué tipo de historias la gente comparte más.

El potencial de ser compartida y viralizada es el primer filtro por el que debe pasar una buena historia

El avance de las neurociencias nos permite hoy visualizar y entender fenómenos como el acoplamiento neuronal.

Se ha demostrado que el emisor y el receptor de una historia pueden llegar a conectarse, literalmente. Las mismas emociones y conexiones neuronales se disparan el cerebro de quien cuenta la historia y quien la escucha.

Dentro de los estudios encaminados a entender cómo las narraciones nos cautivan y nos transforman, los trabajos sobre la oxitocina del neuroeconomista Paul Zak, y en específico el video que veremos a continuación, muestran a través de una serie de experimentos y sus conclusiones cómo las historias cambian la química de nuestro cerebro y se genera esa descarga empática que nos lleva no solo a emocionarnos e identificarnos con una historia, sino a querer compartirla. Este estudio es muy relevante en nuestro ámbito.

Toda historia es un viaje emocional y en storytelling podríamos decir que el fin último del viaje es generar empatía y conexión con la audiencia. Las historias que más se comparten son aquellas que generan esa descarga empática o reacción emotiva en el público.

“Si hago clic con la historia y sus personajes, le hago clic a la historia” (Andrés Jorge)

Este contenido forma parte del curso de storytelling en línea. Te invitamos a revisarlo.

Leave a comment

Sign in to post your comment or sign-up if you don't have any account.

es_ESSpanish
es_ESSpanish
WhatsApp chat