mayo 22, 2017 andresjorge

Neurogénesis y yoga, el secreto está en…

El problema de medir la neurogénesis con la yoga son los ratones.

Después de muchos años, he vuelto a hacer yoga y estoy feliz con el resultado. Y más desde que he aprendido sobre la neurogénesis.

Incluso, con las aplicaciones que tengo ahora a mi disposición en mi Iphone, Beat y Nike Run en específico, estoy haciendo un estudio comparativo de quema calórica y otras variables entre correr, hacer bici y practicar yoga, a la vez que mido el impacto en mi cuerpo de cada una de esas tres actividades, y en mi estado de ánimo el resto del día.

Nada de eso se podía hacer hace unos años, y se sabía también bastante poco, más allá de lo empírico, sobre los notables efectos que tiene la yoga en nuestra salud en general.

Pero hoy, hay un interés creciente en la comunidad científica sobre esta práctica milenaria. Se aborda desde múltiples perspectivas, y día a día se publican nuevos estudios y sus resultados en universidades e instituciones de prestigio.

Buscando información en internet sobre la relación entre yoga y meditación, fui a dar a una plática TED sobre uno de mis otros temas favoritos hoy: los avances de las neurociencias.

Un descubrimiento en especial ha cambiado la creencia arraigada de que los seres humanos adultos no desarrollan nuevas neuronas.

En los últimos diez años se ha demostrado de manera contundente que podemos llegar a desarrollar hasta setecientas nuevas neuronas cada día, que se producen en un área específica del hipotálamo.

Es una gran noticia, sin lugar a dudas, al igual que el dato de que a los cincuenta años ya habríamos reemplazado todas las neuronas con que nacimos.

Todo eso nos lo explica la neurocientífica Sandrine Thuret en una exitosa plática TED que ya lleva casi cuatro millones de vistas.

Algo que hace muy atractivo este anuncio es el hecho de que la neurogénesis —así se llama el proceso de creación de nuevas celulas cerebrales— se puede controlar y mejorar de forma natural.

Mientras que, por una parte, la depresión y la falta de sueño bloquean la producción de nuevas neuronas, correr, la actividad sexual, el aprendizaje constante, y cierto tipo de alimentos —básicamente una dieta balanceada— contribuyen a crear más neuronas cada día.

En lo personal lo considero una gran noticia; hago mi mejor esfuerzo por garantizar un espacio diario para cada uno de estos  cuatro disparadores de neurogénesis, y estoy casi convencido de que ando llegándole al medio millar de neuronas nuevas cada día, lo cual sería un promedio cuando menos digno.

Y nada de depresión, aunque sí falta de sueño, que me ha costado trabajo combatir por años.

Hasta aquí, todo bien, pero resulta que al final de la plática, uno de los organizadores del evento se ha acercado a la científica para preguntarle si se trata de correr en específico o cualquier actividad física contribuye a la neurogénesis.

Y la investigadora revela, un poco sin quererlo, un secreto no muy inspirador. Es casi seguro, dice, que cualquier actividad física ayuda a crear nuevas neuronas, pero reconoce que ella solo habla de correr porque es la única actividad deportiva que pueden probar con ratones en el laboratorio.

Así es, quizá con mucho esfuerzo podrías enseñar a un ratón a montar una nanobicicleta, pero que haga una sola postura de yoga —aunque solo sea ratón boca abajo— está bastante más difícil.

Así que me cae la duda existencial con el tema de siempre del reduccionismo en la investigación científica ¿Esas setecientas neuronas diarias las probamos ya en seres humanos, o son solo cosa de ratones?

Por lo pronto, el experimento no nos sirve para demostrar el valor de la yoga para el bienestar general del ser humano y cuánto ayudaría a crear nuevas neuronas.

Pero yo, como cualquiera que haya practicado yoga el tiempo suficiente, estoy convencido de que debe contribuir a crear más neuronas que cualquier otra actividad física. Por sí sola es capaz de potenciar los otros cuatro disparadores, el aprendizaje, el sexo, la consciencia de llevar una dieta balanceada, y por supuesto, realizar una actividad física más que demandante.

Aunque nunca puedan probarlo con ratones.

Guardar

Tagged: , , , ,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

ESCRÍBENOS A: